domingo, 4 de septiembre de 2011

Al cisne reverente de tu cuerpo


.
Visión
de Delmira Agustini

....¿Acaso fue en un marco de ilusión,
En el profundo espejo del deseo,
O fue divina y simplemente en vida
Que yo te vi velar mi sueño la otra noche?
.
En mi alcoba agrandada de soledad y miedo,
Taciturno a mí lado apareciste
Como un hongo gigante, muerto y vivo,
Brotado en los rincones de la noche
Húmedos de silencio,
Y engrasados de sombra y soledad.
.
. . . .
Te inclinabas a mí supremamente,
Como a la copa de cristal de un lago
Sobre el mantel d
e fuego del desierto;
Te inclinabas a mí, como un enfermo
De la vida a los opios infalibles
Y á las vendas de piedra de la Muerte;
.
Te inclinabas a mí como el creyente
A la oblea de cielo de la hostia...
- Gota de nieve con sabor de estrellas
Que alimenta los lirios de la Carne,
Chispa de Dios que estrella los espíritus .-
Te inclinabas a mí como el gran sauce
De la Melancolía
A las hondas lagunas del silencio;
Te inclinabas a mí como la torre
De mármol del Or
gullo,
Minada por un monstruo de tristeza,
A la hermana solemne de su sombra...
Te inclinabas a mí como si fuera
Mi cuerpo la inicial de tu destino
En la página oscura de mi lecho;
Te inclinabas a mí como al milagro
De una ventana abierta al más allá.
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. . . .
¡Y te inclinabas más que todo eso!
.
. . . .
Y era mi mirada una culebra
Apuntada entre zarzas de pestañas,
Al cisne reverente de tu cuerpo.
Y era mi deseo una culebra
Glisando entre los riscos de la sombra
A la estatua d
e lirios de tu cuerpo!
.
. . . .
Tú te inclinabas más y más... y tanto,
Y tanto te inclinaste,
Que mis flores eróticas son dobles,
Y mi estrella es más grande desde entonces.
Toda tu vida se imprimió en mi vida...
.
. . . .
Yo esperaba suspensa el aletazo
Del abrazo magnífico; un abrazo
De cuatro brazos que la gloria viste
De fiebre y de milagro, será un vuelo!
Y pueden ser los hechizados brazos
Cuatro raíces de una raza nueva:
.
. . . .
Y esperaba suspensa el aletazo
Del abrazo magnífico...
Y cuando,
Te abrí los ojos como un alma, y ví
Que te hacías atrás y te envolvías
En yo no sé que pliegue inmenso de la sombra!


Etti Wimmiam



Delmira Agustini (Montevideo, 24 de octubre de 1886 - Montevideo, 6 de julio de 1914) fue una poeta, y activista feminista uruguaya. Nació y fue criada en una familia que, a pesar de ser conservadora y tener conductas estrictas, la mimaba mucho. Su padre era Santiago Agustini uruguayo, y su madre María Murtfeld Triaca. Fue una niña precoz. Además de componer versos desde que tenía 10 años, realizó estudios de francés, música y pintura. Formó parte de la Generación de 1900, junto a Julio Herrera y Reissig, Leopoldo Lugones, Rubén Darío y Horacio Quiroga, al que considerabasu maestro. Darío llegó a compararla con Santa Teresa, diciendo de ella que era la única, desde la santa, en expresarse como mujer.
Se especializó en la sexualidad femenina en una época en la que el mundo estaba dominado por el hombre. Su estilo pertenece a la primera fase del Modernismo y sus temas tratan de la fantasía y de materias exóticas.



El 16 de octubre de 2008 ya publicamos otro poema de Delmira cuyo motivo principal era el Cisne: ACÁ

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