viernes, 15 de octubre de 2010

jueves, 14 de octubre de 2010

Leda de rojo y viernes


Sólo que hoy es viernes de divinas bendiciones y otros demonios...


Ann Avranden


Ann Avranden

martes, 12 de octubre de 2010

Tan hermosa la contemplo como el gran Jove a su Leda


Contra el pedir de las mujeres


Traducción de la elegía décima de Ovidio, del libro primero de sus
Poemas Amorosos

[Fragmento]
Jacinto de Evia

Rendime, ya la confieso,
de amor a la dulce fuerza
mas que mucho, si Amarilis
le armó de sus bellas flechas.
Tan gallarda la vi un día,
cual Paris pudo a su Elena,
lo rico que de tal presea.
Entregose al mar, y porque
no peligrase su entena,
el Norte buscó seguro
de su hermosura en la Estrella.
Sintió Menelao el robo,
y burlado, toca a guerra;
que si la arrebata el alma,
que a rebato toque, es fuerza.
como el gran Jove a su Leda,
que burló cisne en sus plumas,
aunque del bosque sirena.
Queriendo en vivientes copos
de amor encubrir un Etna,
que si este miente las llamas,
aquel mejor las fomenta.
Admiré, en fin su beldad,
cual pudo amor en las selvas
de Amimone los donaires,
lo brioso de sus huellas.
Cuando coronó sus frente,
y adornó sus rizas hebras
de la urna, en que por agua
amantes lágrimas eran.

Publicado en El Ramillete de varias flores poeticas recogidas y cultivadas en los primeros Abriles de sus años.

Jacinto de Evia. Fue un poeta ecuatoriano nacido en la ciudad de Guayaquil; pasó a vivir y estudiar en Quito, en cuya uni­versidad jesuítica de San Gregorio se doctoró en Artes, y finalmente se hizo religioso secu­lar. Fue uno de los discípulos del jesuita Anto­nio Bastidas, a quien se acercó llevado por su devoción poética. Y precisamente éste apro­vechó los servicios de Evia para la edición mancomunada que hicieron en Madrid, en 1675, de sus producciones en verso. Así apa­reció aquel "Ramillete de varias flores recogi­das y cultivadas en los primeros abriles de sus años por el Maestro Jacinto de Evia, natural de Guayaquil". Escribió varios tipos de composi­ciones, aunque prefirió el romance. Los otros asuntos que movieron la pluma de Evia -amo­rosos, religiosos y aun descriptivos- tuvieron más fortuna dentro del logro estético. Si Bas­tidas hizo un romance al "Arroyo de Chillo, en metáfora de un toro", y Domínguez Camargo otro igual pero en metáfora de un po­tro, Evia romanceó sobre un manantial nacido en el Pichincha acudiendo a juegos metafóri­cos semejantes, en que saltan los aciertos en­tre expresiones forzadas. No es un mal poe­ma. Pero Evia escribió también composicio­nes de apreciable sencillez, en las que la on­da verbal corre ágil y desenvuelta. Se diría que entonces consigue conectar la lógica de la prosa a la inspiración lírica, para que ésta funcione con cierta plenitud y fluidez. Un ejemplo de soltura es el de los versos en que "Dícese la buenaventura a Cristo": una gitana lee en las líneas de la mano del Niño Jesús el martirio de la crucifixión.


Andres Caicedo

sábado, 2 de octubre de 2010

Una Leda dadaísta de Gerald Matthews


Leda se redimensiona en cada artista que a ella se enfrenta. Líneas, formas, colores, conceptos, tridimensiones, collages... en cualquier concepto y formato Leda nos da lo mejor de sí, incluso en un objeto tan utilitarista y pragmático como una caja. Cuando se busca innovar todo es válido, cuando se busca innovar con una necesidad expresa de buscar significados, sintaxis, gramáticas diferentes y coherentes, se entra en el terreno de los objetos, el espacio y lo estético. Allí encontramos, en ese lugar extraño de sintaxis enrevesadas y gramáticas nuevas -en las que prevalece la ironía, el sarcarmos e incluso, a veces, la alegría- la obra de Gerald Matthews.

No es una obra fácil: el artista se declara Dadaísta. Siguiendo en esa línea extraña del dadaísmo que, dentro del surrealismo, marcó el inicio de un camino de búsquedas intensas, incluso retorcidas, encontramos al Museum of un-Natural History. Que nos narra una historia muy particular, muy personal, repleta de recuerdos, anécdotas, objetos que insospechada y alegremente se mezclan para mostrarnos una galería caótica de zapatos viejos, botellas con algún mensaje y piernas, fotos antiguas, jaulas para proteger a la frágil libertad, cajas-casas con historias cotidianas, no es una obra clasificable, es un estilo indefinido porque esta heterogeneidad va más allá de los objetos: va a la semanticidad de lo inclasificable, así como la vida, como el mundo, como la humanidad.. así es la obra de Mattews..

Y como Leda form
a parte de la historia natural misma de esta humanidad que acumula desafíos, memorias, objetos, contradicciones e ideas... Acá, en este mundo particular de Gerry, encontramos a nuestra Leda con sus cisne y sus hijos... todo en una caja... una maravillosa caja.



Para conocer más del artista, de su museo, de su forma de entender, comprender y traducir su mundo estético a través del uso de los materiales de siempre, pero con una visión provocadora, rebelde, en la que la visión artística no siempre es complaciente y sin embargo se invita a lo lúdico, para visitar ese lugar en el que lo conceptual lo abarca todo, más allá de las formas: aquí.